CAMPAÑAS POLITICAS: NUEVAS TENDENCIAS

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as campañas políticas constantemente están integrando elementos nuevos para la consecución del fin último: ¡ganar! Es así como hemos evolucionado en las técnicas y en los instrumentos que utilizamos en cada contienda electoral. Esta última década ha traído como innovación la utilización de la web como una herramienta más dentro del arsenal de recursos electorales y en los últimos 4 años la llegada de la web 2.0 plantea infinitas formulas de contacto más directo y efectivo con los electores.

Atrás quedaron aquellas campañas generales sin temas específicos. La tendencia actual es la del microtargeting, llegar a especificar mensajes a los niveles más personales, adentrándonos en la esfera individual del elector. Se trata de poder formular mensajes que vayan a las necesidades y expectativas de cada elector, hacerlos sentir únicos e importantes.

El político actual esta llamado a saber más de la gente, de sus expectativas, sus sueños. Ya no es sólo sentarse a verse en el espejo, ni esperar que sean los electores quienes investiguen sobre él. Su tarea fundamental –y la de sus consultores- será poder manejar al detalle esas expectativas que poseen sus electores y utilizar todas las vías que nos brinda la tecnología para poder llegarles cada vez más de cerca a éstos. Ahora bien, Latinoamérica presenta dificultades en el uso de estas técnicas de mercadeo político virtual, dada la baja penetración de internet en nuestros países. Sin embargo, hay experiencias incipientes y con un cierto éxito en el uso de la web 2.0. Ejemplo de ello puede ser la campaña levantada por Mockus en Colombia, quien usó al máximo las redes sociales. No obstante, falló en lo que Santos tuvo éxito, el contacto con la gente.

La realidad de las nuevas tendencias en materia electoral es que lo que verdaderamente persiguen es reforzar el sentido original de toda campaña: vender un candidato, una idea o un proyecto. En lo que hemos venido avanzando positivamente es el personalizar estas propuestas, hasta el punto de hacerle sentir a nuestros electores que sus necesidades más básicas estarán cubiertas, porque el candidato las conoce y se abocará a solucionarlas.

Debemos tener claro, que bajo ningún concepto, estas nuevas herramientas sustituirán a la única actividad que compromete un voto a favor: el contacto directo. Pero si facilitan que el mensaje sea directo a cada target, lo que puede generar que el elector se sienta identificado y se genere un compromiso, por entender que este candidato me dice lo que necesito, me da las soluciones que espero y se preocupa por mejorar mi calidad de vida.

A la final todo se resume en cómo llegar a la parte humana del elector. Las últimas tendencias, (a pesar de tener un alto componente tecnológico, lo que nos podría indicar a priori que son impersonales), lo que intentan es humanizar las campañas, personalizándolas y atendiendo al colectivo desde la individualidad de cada elector.

En la medida en que sea el candidato quien se ocupe de las personas y no espere que sea al revés, tendremos campañas políticas más basadas en el individuo y sus necesidades, que en vender unilateralmente una idea o candidato. Es una oportunidad para los políticos de poder acercarse a la esfera personal de cada elector y para el elector de lograr más compromiso del candidato y en consecuencia gobiernos más cercanos a las necesidades de la población.

SHEYLA DALLMEIER

sheyla.dallmeier@adconsultores.com.co